Por Juan Carlos Vega

La filantropía es su vocación, fue partícipe como pocos de la profunda amistad de su madre Sonsoles de Icaza, Marquesa de Llanzol, con Cristóbal Balenciaga. De su relación con el couturier más admirado e influyente  de todos los tiempos creció su amor incondicional, se le llena la boca hablar de él, es el espíritu de Balenciaga.

Principal impulsora del Museo Cristóbal Balenciaga de Getaria, no solo cedió su colección sino que consiguió la de Givenchy y Mrs Mellon.

Con el diseñador francés, le unía una profunda amistad, tenían preparado un viaje a Marrakech para ver el museo de Saint Laurent cuando este falleció estas navidades. Givenchy siempre recordaba el vestido de Balenciaga con el que la conoció en casa de Cristóbal de San Sebastián, hoy expuesto en el Thyssen.

Sonsoles siempre ha estado muy relacionada con las artes, amiga personal del fotógrafo Gyenes, de Antonio el Bailarín, Lorenzo Caprile, así un largo etc…

Es la impulsora de la exposición Balenciaga y la pintura española, que lleva varios años preparando, ya tenía conseguido el Prado pero con el cambio de dirección pasó al Thyssen donde se exponen hasta el mes de septiembre, comiseriado por Eloy Martínez de la Pera.

Sonsoles nos recibe en su casa para hablar de la exposición y su amor al ballet.

¿Cual ha sido tu aportación al Museo de Balenciaga de Getaria y en especial a esta exposición Balenciaga y la pintura española?.

Yo doné al Museo entre trajes y complementos unas 70 piezas, y además conseguí que Givenchy diera sus 75 trajes de Balenciaga. Y de la millonaria americana Mrs. Mellon, la mejor clienta de Balenciaga, nos legara más de 800 prendas.

Esta exposición estaba pensada en el Prado pero con el cambio de dirección pasó al Thyssen que están locos de contentos con ella y ha quedado fabulosa.

Vestido propiedad de Sonsoles Diez de Rivera cedido al Museo Balenciaga

Cincuenta y cinco obras pictóricas destacan El Greco, Velázquez, Murillo, Carreño de Miranda, Zurbarán, Goya, Madraza y Zuloaga. Está exposición solo se puede hacer en España porque muchos de estos cuadros no pueden abandonar el país. Entre ellas la Casa de Alba cede siete obras pictóricas incluida La duquesa de Alba de Goya, trece cedidas por el Prado aún siendo bicentenario, Bellas Artes de Bilbao, Museo Lázaro Galdiano, la Fundación  BBVA, Fundación Santander, las colecciones de Abelló o Alicia Koplowitz. Los acompañan 90 piezas de indumentaria de Balenciaga. Muchos no se han visto nunca, amigas que nunca dejaban nada aquí si que los dejan. Entre los cinco trajes míos tengo mi traje de novia, que como era morena me lo hizo personalmente bordado en plata, se expondrá con un cuadro de Ana de Austria.

¿Hizo vestuario de actuación Balenciaga?

Balenciaga hizo mucho vestuario para teatro, que la familia vendió a su muerte, y ahora se encuentran en los archivos de Balenciaga en París.

Cuando Antonio el bailarín vino hacer las Sonatas del padre Soler usaba unas chaquetillas que tenían el hueco bajo el brazo como los toreros para poder usar bien el brazo. Y mi madre le dijo que eso no era estético y le animó para que le hiciera Balenciaga unas chaquetas, se encuentran en el museo de Almagro. Una de terciopelo negro con estrellas bordadas de cuero dorado, para un baile bolero. Y la otra de damasco bordada. Antonio era encantador, vino muchas veces a comer a casa.

Vestido propiedad de Sonsoles Diez de Rivera cedido al Museo Balenciaga

Estudiaste ballet, ¿que te aporto a tu vida?

El estudio de ballet me ha dado mucho porte y una salud hasta hoy de hierro, mantengo abdominales aún después de tener cuatro hijos.

Yo coleccionaba libros de ballet de Inglaterra. Fui a los primeros festivales de Granada, con Nureyev y Margot Fonteyn. La duquesa de Lécera realizaba siempre cócteles y acudían los artistas del festival. Margot Fonteyn pesaba 62kg pero era puro músculo, Granada la inspiró mucho fue increíble. Ella se complementaba perfectamente con Nureyev, él tenía una potencia de elevación increíble, lo mismo que se decía de Nijinski. Pero la que emocionó fue ella.

Tu familia siempre ha tenido mucha amistad con Antonio el bailarín. ¿Que recuerdas de esos momentos?

Yo hacia barra con la compañía de Antonio el bailarín, la profesora era inglesa pero formada en Rusia. Ella estaba desesperada con los bailarines porque ella llevaba el orden del ballet pero estos les tiraba el flamenco que es lo que bailaban. Y decía “pero no hay disciplina”, yo que si la tenía. Como yo hablo inglés ella venía a quejarse a mí. Antonio el bailarín conoció en Nueva York el ballet y vio que esa disciplina era necesaria en los bailarines de flamenco de su compañía. El baile flamenco era individual pero ahora necesitaba hacer coreografías en grupo y para ello necesitaba una disciplina. En España no había ballet clásico, pero Antonio fue el creador de la primera compañía con coordinación de los bailarines flamencos.

¿Sueles escuchar música clásica?

Me encanta, me he bajado una aplicación con la emisora suiza que no hablan, como mucho el nombre y compositor de la obra. Pone música del XVIII y XIX. En la de aquí hablan sin parar.