Por Juan Pedro Gabino

Fundación Excelentia, 9 de febrero de 2019. Magnífica versión semiescenificada de Rigoletto (1851) de Verdi en el Auditorio Duques de Pastrana, tras la versión de La traviata (1853) ofrecida en el mes de noviembre de 2018 en el mismo escenario. La ópera, basada en El rey se divierte de Víctor Hugo, expone toda suerte de sensaciones y emociones intensas: el amor pasional y el filial, el odio y la venganza, la humillación y la dignidad. Todas estas impresiones, cargadas de intenso sentimiento, fueron mostradas en escena admirablemente por unos cantantes de altura, por un aquilatado tenor como Miguel Borrallo, y un depurado barítono como Manuel Mas que, junto una soprano como la extraordinaria Ulpiana Aliaj, escenificó una escena final de la obra sumamente conmovedora que entusiasmó al público por su sensibilidad y por la belleza de su resolución. Y qué decir del aria «Caro nome» de Ulpiana Aliaj, «Caro nome che il mio cor / festi primo palpitar» (Querido nombre que mi corazón hiciste palpitar por primera vez) en el segundo acto, limpio y claro, que transmitió con cuanta delicadeza artística cabe la intensidad de la pasión callada. Y, sin duda, la Orquesta Clásica Santa Cecilia y el Excelentia Vocal Ensemble, dirigidos por Vicente Alberola, fueron un perfecto complemento, como siempre, para realzar la fuerza de la ópera.

 

Como es habitual en estas representaciones de la Fundación Excelentia, destacó también la lindeza de su vestuario y la belleza de las fotografías que representan el fondo y recuerdan las pinturas que se empleaban en la ópera en el siglo XIX, incluso en los más grandes teatros europeos. Excepcional velada que contó con la confirmación más evidente: la apasionada ovación del público, tan gratamente satisfecho como enormemente complacido.

 

 

 

 

 

El Tenor Miguel Borrallo

y la Soprano Ulpiana Aliaj

 

 

 

 

La acción se desarrolla en Mantua (Italia),

durante el Siglo XVI