PRIMER CERTAMEN DE OPERA Y MODA

Ruido en bambalinas, nervios, pero sobre todo ilusión. El público adquiere un grado de paciencia más para poder ser partícipe del Primer Certamen, con colas que ocuparon toda la zona cercana al teatro. Un teatro que acoge en sus centenarias puertas con su coqueta pero majestuosa historia, 125 años de obras, recitales y música. Por fin se apagan las luces de butacas y el Campoamor se llena de colores, texturas, formas, tejidos y modelos que un día fueron sueños de tres grandes diseñadores de la moda española: Hannibal Laguna, Miguel Marinero y Ágatha Ruiz de la Prada. Tres estilos diferenciados y el mismo objetivo: hacer disfrutar, enamorar y vestir a los habitantes de Oviedo. También están los que serán el futuro del diseño en Oviedo de la mano de cinco exalumnos de la ESNE (Escuela Universitaria de Diseño, Innovación y Tecnología) que no se quedan atrás en calidad. Ojos bien abiertos, aplausos y comentarios acompañan a los modelos y las modelos en la pasarela. Flashes disparados por fotógrafas de postín que hacen cuadros que quedan para la posteridad, y la ilusión de estudiantes en la materia. Todo ello con el lazo de la música clásica de la Filarmónica de Oviedo y la voz del tenor Jorge Rodríguez-Norton en directo. Esto podría ser una pizca de los muchos componentes que se dieron cita en la Noche Blanca de Oviedo, que ha puesto nuestra ciudad en el camino de la moda, de la música y de la historia de nuestro pequeño gran teatro.

“Hannibal Laguna, Miguel Marinero y Ágatha Ruiz De La Prada, tres estilos diferenciados y el mismo objetivo: hacer disfrutar y enamorar”