Fotografía Enrique Toribio

Los bodegones flamencos cambiaron en el Siglo XVI la percepción del arte. El protestantismo prohibió la representación de imaginería. Fue el comienzo de la belleza inerte, la capacidad de buscar la belleza en el detalle a través del clarouscuro. Enrique Toribio representa en sus fotografías ese arte del deleite.